La comunidad lo recordó con una emotiva oración en la capilla del cementerio
El pasado sábado, al finalizar la misa en la Capilla Nuestra Señora del Carmen, la comunidad de El Trébol rindió un cálido homenaje al Padre Arturo Tibaldo, al cumplirse 25 años de su fallecimiento.
Si bien la fecha exacta de su partida fue el pasado 18 de julio, fieles, vecinos y miembros de la parroquia quisieron aprovechar esta celebración para elevar una oración por su eterno descanso y recordar con gratitud su incansable labor pastoral y social.
“Más que nada, es un agradecimiento a todo lo que el padre Arturo hizo por El Trébol”, expresaron con emoción desde la comunidad parroquial. Quien fuera durante años cura párroco de la ciudad, «dejó una huella profunda en cientos de familias a través de los sacramentos, la escucha y el consuelo, acompañando a niños, ancianos, jóvenes y matrimonios, muchos de los cuales aún hoy lo recuerdan con cariño».
Uno de los momentos más emotivos fue el recuerdo de una pareja que recientemente celebró 65 años de casados, y que había sido unida en matrimonio por el propio padre Arturo.
«Su legado trascendió lo espiritual. Su compromiso con el bienestar de la ciudad se reflejó en múltiples iniciativas sociales. Fue impulsor del Club de Adoradores de Sangre, del hogar de tránsito y de varias capillas en los distintos barrios de El Trébol. Sin dudas, una de sus obras más emblemáticas fue la creación de la conocida “canchita del cura”, un espacio que el año próximo cumplirá 70 años, y que ha sido lugar de juego y encuentro para generaciones de abuelos, hijos y nietos».
“Qué lindo que podamos elevar una oración al cielo, los que estamos aquí y los que nos ven desde casa. Un Padre Nuestro, un Ave María, en acción de gracias por todo lo que sembró”, dijeron durante el homenaje.
¿Quién fue Arturo Tibaldo?
Arturo Tibaldo fue un sacerdote profundamente comprometido con la comunidad de El Trébol. Asumió como párroco de la localidad en 1952, tras el fallecimiento de su predecesor, el padre Joaquín García de la Vega, cuyo cuerpo fue inhumado en el altar de la parroquia local.
Hombre de fé y acción, Tibaldo se destacó no solo por su labor pastoral, sino también por su espíritu emprendedor y su cercanía con los jóvenes. En 1954, movido por su pasión por el deporte y su deseo de fomentar valores comunitarios y de integración, fundó junto a un grupo de jóvenes el Club San Lorenzo, institución que se convirtió en un importante espacio de encuentro social y deportivo para la ciudad.
El padre Arturo Tibaldo ejerció su ministerio en El Trébol durante casi cinco décadas, marcando a generaciones de fieles con su dedicación y ejemplo. Falleció en el año 2000, dejando un legado imborrable en la historia de la ciudad.




