Esteban Díaz explicó cómo se desarrollan las tareas de clasificación y reciclaje de residuos, el trabajo del equipo de siete personas y el destino de los materiales recuperados. Con la llegada del verano, aumenta la intensidad de las labores en la planta.
La planta GIRSU de El Trébol continúa con las tareas de clasificación y recuperación de materiales reciclables, en un trabajo que se intensifica durante los meses de verano. Esteban Díaz, integrante del equipo, brindó detalles sobre el funcionamiento del lugar y el proceso que permite separar los residuos para su posterior comercialización.
“Trabajamos en equipo. Acá se clasifica todo lo que se puede reciclar de la basura que selecciona la comunidad, ya sean diferentes materiales, plásticos, nailon o cartón”, explicó Díaz.
Una vez separados, los materiales que pueden compactarse se enfardan para su venta, mientras que otros se comercializan en bolsones.
Siete personas trabajan en la clasificación de residuos
El equipo está integrado por siete personas que cumplen distintas funciones durante la jornada laboral, con un horario corrido y tareas organizadas para facilitar el proceso de recuperación.
Según detalló Díaz, la planta cuenta con una cinta clasificadora por la que pasan los residuos. A medida que avanzan, cada trabajador selecciona determinados materiales, como nailon, plásticos y botellas.
Luego, los elementos recuperados se acondicionan para su comercialización, ya sea mediante la confección de fardos o la preparación de bolsones, según las características de cada material.
El destino de los materiales reciclados
Los materiales recuperados se venden a distintos compradores. Entre ellos, Díaz mencionó que el cartón es adquirido en gran parte por DPM, de Pellegrini.
En el caso de los plásticos, explicó que suelen comercializarse en conjunto con las localidades de Cañada y Sastre, a compradores que llegan desde otras zonas. Por su parte, el vidrio generalmente se envía a Rosario.
De esta manera, la clasificación permite separar distintos tipos de residuos y prepararlos para su posterior venta.
El verano, la etapa de mayor trabajo
Díaz señaló que la actividad en la planta es continua durante todo el año, aunque presenta diferencias según la temporada.
“En tiempo de verano es mucho más laborioso que en invierno”, indicó, en referencia al período de mayor intensidad de trabajo que comienza con la llegada de los meses más cálidos.
Con la labor coordinada de sus siete integrantes, la planta GIRSU mantiene el proceso de clasificación, acondicionamiento y comercialización de los materiales reciclables que llegan seleccionados por la comunidad.




