Alzheimer: qué hay detrás de una enfermedad que todavía desafía a la medicina

Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha destinada a visibilizar una enfermedad que constituye una de las formas más frecuentes de demencia y que afecta a millones de personas en todo el mundo.

En este marco, el neurólogo Nicolás Lepore explicó las características de la enfermedad, los avances registrados en materia de diagnóstico y las investigaciones que actualmente buscan modificar su evolución.

Una enfermedad para la que todavía no existe una cura

Lepore explicó que el Alzheimer es una demencia y que, si bien existen numerosas investigaciones en marcha, todavía no se ha encontrado una cura.

“Hay muchos estudios que se están haciendo actualmente, pero todavía no se ha encontrado una cura. Sí hay muchas maneras de transitarla de la mejor manera, pero todavía no se ha encontrado una cura”, señaló.

El especialista también vinculó el crecimiento de la prevalencia de las demencias con el aumento de la expectativa de vida.

“Gracias a los avances de la medicina, hoy la expectativa de vida en las personas en general ha aumentado mucho y eso conlleva que aparezcan patologías como, por ejemplo, las demencias”, explicó.

En ese sentido, remarcó que se trata de enfermedades que habitualmente afectan a personas mayores y que, al vivir la población durante más años, también aumenta la cantidad de personas expuestas a desarrollarlas.

Los avances en los métodos de diagnóstico

Uno de los campos en los que Lepore destacó importantes avances es el diagnóstico.

El neurólogo señaló que los estudios por imágenes evolucionaron significativamente durante las últimas décadas, permitiendo detectar alteraciones que anteriormente podían resultar difíciles de observar.

“Los diagnósticos por imágenes han avanzado mucho en los últimos 20 o 30 años. Quizás lo que antes no se llegaba a ver en una resonancia o en una tomografía, hoy se ve a la perfección”, explicó.

Según detalló, los nuevos equipos permiten obtener imágenes cada vez más precisas, con cortes más finos y la posibilidad de identificar lesiones de menor tamaño.

A esto se suma el desarrollo de la medicina genética, que ocupa un lugar importante en las investigaciones actuales.

“Hoy se está avanzando sobre todo para tratar de encontrar cuál es el gen que afecta a este tipo de enfermedades, para poder encontrar el tratamiento que pueda curar la enfermedad”, indicó.

El objetivo de estas investigaciones, explicó, apunta a ir más allá de los tratamientos actuales, que buscan principalmente retrasar o evitar en cierta medida la progresión de la enfermedad.

“La idea es ir modificando el curso de la enfermedad”, sostuvo.

Alzheimer esporádico y heredofamiliar

Lepore también explicó que, cuando se habla específicamente de Alzheimer, es necesario diferenciar entre distintas formas de presentación, entre ellas el Alzheimer esporádico y el heredofamiliar.

En el caso del Alzheimer heredofamiliar, la existencia de antecedentes de demencia dentro de la familia puede incrementar las posibilidades de desarrollar la enfermedad respecto de la población general.

“Cuando ya hay antecedentes de demencia en la familia tenemos que saber que las posibilidades de sufrir una demencia o un Alzheimer son mayores”, explicó.

En cambio, el Alzheimer esporádico puede presentarse en personas que no cuentan con antecedentes familiares de demencia.

“Es el que nos puede tocar a cualquiera de nosotros. Yo, por ejemplo, no tengo antecedentes familiares de demencia, pero estoy expuesto a la posibilidad de que el día de mañana pueda desarrollar un Alzheimer”, ejemplificó el especialista.

La edad de aparición

Otra de las diferencias señaladas por el neurólogo está relacionada con la edad en la que aparecen los primeros síntomas.

En el Alzheimer esporádico, explicó, la enfermedad suele comenzar a edades más avanzadas, generalmente después de los 65 años.

En las formas heredofamiliares, en cambio, los primeros síntomas pueden aparecer a edades más tempranas, alrededor de los 50 años, aunque la edad de inicio puede variar.

La explicación de Lepore se enmarca en la necesidad de conocer las características de las demencias, favorecer el diagnóstico y acompañar a las personas afectadas y a sus familias, mientras la investigación científica continúa buscando tratamientos capaces no solamente de retrasar la progresión, sino también de modificar el curso de estas enfermedades.