Los traders vienen manteniendo reuniones con acopiadores, productores y corredores para advertirles que la variedad de soja HB4 –genéticamente modificada– que desarrolló la biotecnológica no está habilitada en Europa, por lo que si se filtra en los embarques que se envían, habría graves consecuencias económicas para el país.
Los exportadores de granos están manteniendo reuniones con acopiadores, corredores y productores para que presten especial atención para evitar introducir en el circuito productivo y comercial la semilla de soja HB4, con un gen resistente al estrés hídrico desarrollado por Bioceres.
“Las variedades de soja HB4 no están legalmente autorizadas en Argentina para comercializar porque no hay registro de ellas en el Instituto Nacional de Semillas (Inase), y por eso es que le hemos pedido a los actores de la cadena comercial y productiva que presten especial atención a este tema”, es el mensaje que llevan los exportadores a los distintos encuentros
Además, les recuerdan a todos que el mercado de Europa no la autorizó aún, pero no es que haya habido la detección de un cargamento, desmintiendo así rumores que circularon en el mercado sobre una presunta detección de la variedad de soja HB4 en un buque con soja argentina llegada a puertos europeos.
La decisión de los exportadores de pedirle a acopios, corredores y productores que extremen cuidados está ligada a la crisis financiera que atraviesa Bioceres Crop, con cotizaciones en Wall Street de 50 centavos de dólar por acción, y la crisis institucional y reputacional que afronta el grupo.




