El IACA-BCR subió 0,2% mensual en febrero y acumuló un alza interanual del 15,8%, con mejoras en siete de sus doce componentes. El avance de la producción primaria —cercano al 25% anual— contrastó con caídas en exportaciones (-5,6%) y en la actividad agroindustrial.
La agroindustria argentina volvió a expandirse en febrero y alcanzó un nuevo máximo histórico, impulsada principalmente por el avance de la cosecha de girasol. El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) registró una suba mensual desestacionalizada del 0,2% y se ubicó 15,8% por encima del mismo mes del año anterior, consolidando una racha de cuatro meses consecutivos en niveles récord, según informó la Bolsa de Comercio de Rosario.
La cosecha de girasol lidera el repunte de la cadena agropecuaria
De acuerdo con el informe de la entidad rosarina, el crecimiento mensual del índice se explicó por el desempeño positivo de más de la mitad de sus componentes: siete de las doce series que lo integran mostraron avances, mientras que cinco registraron caídas. “El principal aporte al crecimiento del índice provino del avance de las labores agrícolas, impulsado por el progreso de la cosecha de girasol”, destacó el reporte.
Entre los rubros con variaciones positivas sobresalieron la molienda de trigo, con un alza del 0,3%, y de cebada, con un incremento del 1,7%. También se registraron mejoras en la faena de porcinos (0,6%) y en la faena aviar (0,1%). En el segmento energético, la producción de biocombustibles mostró un desempeño favorable: el biodiésel habría crecido 1,5% y el bioetanol, 3,4%.
Exportaciones en baja: el dato que contrastó con el crecimiento del agro
Sin embargo, el informe señaló retrocesos en áreas clave. Las exportaciones de los principales complejos agropecuarios cayeron 5,6% en términos mensuales, afectadas por menores envíos de soja y maíz. A su vez, la molienda de soja y de girasol disminuyó 3,7% y 0,4%, respectivamente. También se observaron bajas en la producción de leche (-0,1%) y en la faena bovina (-0,3%), que continúa en una tendencia descendente.
En la comparación interanual, el crecimiento del IACA-BCR estuvo fuertemente impulsado por la producción primaria, que exhibió un aumento cercano al 25% respecto de febrero de 2025. Este desempeño se vincula con “una cosecha fina histórica, una elevada producción de girasol y el avance de la siembra de maíz”, según precisó la Bolsa de Comercio de Rosario. En tanto, el subíndice de agroexportación registró una suba interanual más moderada, del 1,5%.
La agroindustria no logra acompañar el ritmo del crecimiento
En contraste, el componente agroindustrial evidenció una leve contracción del 0,7% interanual, afectado principalmente por menores niveles de faena bovina y de molienda de soja, que no lograron ser compensados por mejoras en otros segmentos, como la faena de porcinos y la molienda de girasol.
El análisis por subíndices muestra dinámicas heterogéneas. El IACA-Cultivos creció 1,7% en febrero y acumuló cinco subas consecutivas, impulsado tanto por el avance de la siembra de la campaña gruesa como por las tareas de cosecha, con protagonismo del girasol y el inicio de la recolección de maíz temprano.




