Ciudadanía argentina por inversión: cuánto deberán pagar los extranjeros según el programa impulsado por el Gobierno

Aportes desde USD 350.000 y bonos públicos habilitarán pedidos de nacionalidad para extranjeros, bajo un mecanismo que dispara interrogantes jurídicos, tributarios y migratorios. Cuándo se empiezan a recibir las solicitudes

Los extranjeros que realicen un aporte de al menos USD 350.000 al Estado o suscriban un bono público por USD 800.000 podrán solicitar la ciudadanía argentina a través del nuevo programa impulsado por el Gobierno nacional que abre una serie de interrogantes sobre sus alcances jurídicos, tributarios y migratorios.

La primera alternativa que incluye el programa de Ciudadanía por inversión impulsado por el Gobierno nacional contempla un aporte no reembolsable de USD 350.000 al Tesoro, mientras que la segunda establece la adquisición de un título público por USD 800.000, a tasa cero. El desembolso, sin embargo, no significará la entrega automática de la ciudadanía ni del pasaporte argentino.

Los postulantes deberán atravesar controles de identidad, antecedentes, patrimonio, origen y trazabilidad de los fondos, historial migratorio y riesgos asociados con su jurisdicción de procedencia.

Cuánto costará incluir a la familia

El programa también contempla la posibilidad de incorporar familiares del solicitante principal. Para el cónyuge y los hijos solteros de entre 18 y 25 años se establece un aporte adicional de USD 100.000 por persona. En el caso de los hijos menores de edad, el monto será de USD 25.000.

Así, el desembolso final podrá superar ampliamente el piso inicial dependiendo de la composición del grupo familiar y de la modalidad elegida.

Qué significa “ciudadanía por inversión”

El mecanismo tiene un antecedente en la legislación argentina, aunque el nuevo programa introduce una diferencia importante. La Ley de Ciudadanía 346 contempla desde hace décadas determinados supuestos vinculados con la actividad económica como fundamento para facilitar la naturalización de extranjeros.

Entre ellos aparecen la instalación de nuevas industrias, la introducción de innovaciones consideradas útiles para el país y determinados emprendimientos productivos o de infraestructura.

El esquema anunciado ahora se aparta parcialmente de esa lógica porque no exige necesariamente instalar una empresa, comprar un inmueble o desarrollar directamente un proyecto productivo.

Las dos alternativas anunciadas son financieras: entregar dinero al Estado sin derecho a recuperarlo o colocar USD 800.000 en un bono público creado para el régimen

El Gobierno deberá definir qué considera una inversión relevante

El Decreto 524/2025 avanzó sobre el nuevo sistema al establecer que los extranjeros que realicen una “inversión relevante” podrán solicitar la ciudadanía ante la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión.

La determinación de qué operaciones pueden considerarse dentro de esa categoría quedó bajo la órbita del Ministerio de Economía. Ese punto será central para conocer el alcance definitivo del programa.

También deberán conocerse en detalle las condiciones del bono a tasa cero, los procedimientos administrativos y los plazos que tendrá el Estado para evaluar cada solicitud.

La ciudadanía no será automática

Uno de los aspectos centrales es que el desembolso económico habilitará a solicitar la nacionalidad, pero no implicará su otorgamiento automático.

El procedimiento anunciado contempla controles sobre la identidad del interesado, antecedentes penales, situación patrimonial, origen de los fondos y trazabilidad del dinero. También se analizará la reputación del postulante, su historial migratorio y los riesgos relacionados con el país o jurisdicción de procedencia.

La Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión tendrá participación en la tramitación y deberá coordinar los controles con otros organismos. La decisión final sobre la aprobación o rechazo de las solicitudes recaerá en la Dirección Nacional de Migraciones