Cinco detenidos tras el hallazgo de 13 kilos de cocaína en dos secarropas fueron imputados en tribunales por el delito de comercio de estupefacientes.
El hallazgo de 13 kilos de cocaína camuflados en el interior de dos secarropas a fines de enero aceleró una investigación que llevaba adelante la Fiscalía de Las Colonias y que tuvo este miércoles la audiencia imputativa para cinco involucrados.
Venta de cocaína en Esperanza y en San Carlos
Primero fue imputada Tamara P., acusada por los fiscales de haber vendido cocaína en su casa de Belgrano al 1200, en Esperanza, al menos desde diciembre de 2025.
Cuando la PDI allanó el inmueble, secuestró el estupefaciente preparado para la venta, una piedra de cocaína, balanza de precisión y una suma de dinero en efectivo superior a los diez millones de pesos.
Luego fueron imputados los otros cuatro detenidos, que son una mujer con sus dos hijos y la pareja de uno de ellos.
Según la imputación, Patricia M. era la encargada de conseguir el estupefaciente a través del “Gordo Fabi”, detenido a disposición de la Justicia Federal, para luego venderlo en dos domicilios de San Carlos Centro.
Al ser allanados esos inmuebles se secuestraron 40 envoltorios de cocaína, balanzas de precisión, un revolver calibre 38 y municiones.
Los fiscales solicitaron audiencia para tratar la prisión preventiva de los involucrados.
13 kilos de cocaína en dos secarropas
El 30 de enero, la evasión de un automovilista a bordo de un Renault Logan de un chequeo policial permitió el hallazgo del material estupefaciente oculto en dos secarropas, y que fue descartado en inmediaciones de la avenida de la Constitución.
Minutos después, agentes de la Policía de Acción Táctica localizaron el vehículo en Lavaise y Roque Sáenz Peña, en zona de barrio Ciudadela Norte. Allí fueron detenidos el hombre y la mujer los cuales quedaron a disposición de la Justicia.
Tras el hallazgo del Renault Logan, el procedimiento se extendió hasta la avenida de la Constitución en donde fue arrojado el misterioso paquete por lo que, ante la sospecha de que podría tener drogas, los agentes informaron el procedimiento a la Fiscalía Federal en turno.
Tras la intervención de la Justicia federal, los agentes del Comando abrieron el paquete y descubrieron que adentro había dos secarropas (uno blanco y otro negro) los cuales en su interior tenían, dentro del tambor, una serie de ladrillos con 12 kilos de cocaína.




