La presentación de cargos disciplinarios contra el fiscal adjunto Diego Rodríguez Ibarros por parte de la Comisión de Acuerdos de la Legislatura de Santa Fe generó fuertes cuestionamientos desde su defensa, que calificó el proceso como “infundado” y “gravemente irregular”.
El abogado Sergio Martyniuk sostuvo que el escrito de acusación presenta “irregularidades ilegales” y un “llamativo desconocimiento de la causa”, lo que —según expresó— constituye un hecho de extrema gravedad institucional.
En ese sentido, el letrado consideró que la acusación surge como una reacción ante la “imposibilidad de avanzar en el fuero penal por falta de evidencias objetivas”, y advirtió que la situación excede el caso individual.
“Hoy no está en juego solo la situación de un fiscal, sino la vigencia real del Estado de Derecho”, afirmó Martyniuk, quien además alertó sobre un “riesgo institucional silencioso” en la provincia.
El defensor también cuestionó el accionar de los poderes del Estado, al señalar que “cuando se construyen acusaciones sin sustento, se introducen pruebas cuestionables o se limita el derecho de defensa, se cruza un límite peligroso”.
Finalmente, remarcó que lo ocurrido podría sentar un precedente: “Si a cualquier ciudadano o funcionario se le puede impedir defenderse adecuadamente, entonces nadie está verdaderamente protegido”.
Desde la defensa insistieron en que la acusación contra Rodríguez Ibarros es “totalmente infundada y falaz”, y pidieron que el proceso sea seguido con atención por su posible impacto en la institucionalidad provincial.




