Las entidades agropecuarias cuestionaron duramente la suba de alícuotas para soja y maíz. Calificaron las retenciones como “distorsivas, anacrónicas y perjudiciales” y exigieron reglas claras y previsibilidad para el sector.
La Mesa de Enlace lanzó un enérgico comunicado contra el Gobierno nacional tras el reciente incremento de las retenciones a la exportación de maíz y soja, que afecta directamente a los principales cultivos del país. Las entidades rurales manifestaron su «profunda disconformidad» y señalaron que este tipo de medidas solo agravan la falta de competitividad del sector agropecuario.
“El cuestionamiento principal de la vigencia de los Derechos de Exportación (DEX), más allá de las alícuotas, es que son un impuesto distorsivo, anacrónico y perjudicial, que ha hecho que nuestro país desaproveche inmejorables oportunidades para la inversión y el desarrollo federal”, expresaron desde la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias.
Para los dirigentes rurales, las retenciones han generado un “retraso social, tecnológico y productivo”, a pesar de los esfuerzos que los productores vienen realizando de forma individual. Además, advirtieron que la «presión fiscal asfixiante, inequitativa e injusta» continúa golpeando al campo en cada rincón del país.
En su comunicado, las entidades fueron categóricas: “No hay más margen para medidas discrecionales de corto alcance, que solo profundizan la incertidumbre y la desazón. El campo argentino necesita reglas claras, previsibilidad y una Argentina sin retenciones”.
Impacto económico directo
Desde el sector estiman que esta suba de retenciones representará un fuerte golpe económico para los productores. Por ejemplo, un productor de soja con un rinde promedio de 35 quintales por hectárea podría perder alrededor de $80 por hectárea.
Cabe recordar que, tras la reducción de retenciones en enero, los precios de la soja habían mejorado entre $25 y $30 por tonelada. Sin embargo, este nuevo ajuste genera un retroceso, afectando los márgenes de rentabilidad y desincentivando inversiones en el sector.
El reclamo de la Mesa de Enlace vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de una política agropecuaria de largo plazo, con un enfoque federal, que deje atrás medidas de carácter recaudatorio y contemple el potencial estratégico del campo como motor de desarrollo.
Fuente: InfoSastre




