Con la llegada de las bajas temperaturas, aumentan las consultas por problemas de arranque en los vehículos. Desde Electromecánica Quinteros, Mauricio Quinteros explicó que el frío extremo exige al máximo a las baterías y advirtió que, si ya están cerca del final de su vida útil, es habitual que fallen.
«Las heladas son muy bravas. El motor está frío, el aceite también, y el motor de arranque tiene que hacer un esfuerzo mucho mayor. Si la batería no está al 100%, puede dejarte a pie», señaló.
Quinteros comentó que hace cerca de diez años trabajan con baterías Jalil, una marca que destacó por su confiabilidad, buen rendimiento y una excelente relación precio-calidad.
«Al trabajar de manera directa no tenemos tantos intermediarios. Eso nos permite ofrecer un buen precio y también un muy buen servicio de posventa. Las garantías son muy pocas, gracias a Dios, pero cuando aparece algún inconveniente se resuelve sin problemas», afirmó.
El especialista explicó además que tanto el invierno como el verano son las épocas de mayor exigencia para este componente del vehículo.
«El frío extremo y el calor extremo hacen que la batería trabaje al límite. En verano sucede por el uso constante del aire acondicionado y las altas temperaturas del motor; en invierno, por la exigencia que implica el arranque con el motor completamente frío. Todo eso reduce su rendimiento», indicó.
En cuanto a los valores, Quinteros estimó que una batería para un vehículo pequeño, como un Ford Ka, ronda actualmente entre 110.000 y 120.000 pesos.
«Hoy llenar un tanque de combustible puede costar alrededor de 100.000 pesos. Si una batería dura dos o tres años, la realidad es que no representa un gasto tan grande en comparación con otros costos de mantenimiento del vehículo», concluyó.




