El presidente del Club Atlético El Expreso, Nicolás Giovanini, realizó un balance positivo de su primer año al frente de la institución, en el marco de la primera asamblea que le toca presidir.
Destacó el crecimiento sostenido del club tanto en lo deportivo como en infraestructura, y remarcó el proceso personal de adaptación que implica conducir una institución de gran magnitud.
“Fue un año, más que nada, de aprendizaje en lo personal, pero el club siguió creciendo. Hubo avances en lo deportivo y en obras, y eso deja mucha satisfacción”, expresó. Giovanini señaló que, si bien el fútbol presenta mayores complejidades por la falta de colaboradores, el club cuenta con una estructura sólida conformada por comisión directiva, subcomisiones, administración, mantenimiento, prensa y profesores, lo que permite un funcionamiento ordenado.
El dirigente también hizo referencia a la dedicación diaria que demanda el rol, con presencia constante en las instalaciones y una actividad permanente que no se limita a horarios fijos. “No hay desconexión. Siempre hay mensajes, reuniones, recorridas por los predios. Es parte de la responsabilidad”, explicó.
Finalmente, Giovanini puso en valor el trabajo de los dirigentes de instituciones intermedias, remarcando que se trata de una labor ad honorem y muchas veces poco reconocida. “Dejamos tiempo, familia y vida personal. A veces nos equivocamos, como cualquiera, pero todo se hace con compromiso y sentimiento. Es importante cuidar y valorar a quienes trabajan por las instituciones, porque cada vez es más difícil encontrar personas dispuestas a hacerlo”, concluyó.




