La concesión quedó en manos de la belga Jan de Nul y de la argentina Servimagnus «por resultar su oferta la más conveniente». En 30 días, cuando se firme el contrato, bajará 13% el peaje. Estudiarán aumentar el dragado
El gobierno nacional concretó este jueves la adjudicación de la administración y profundización de la hidrovía, la principal obra de infraestructura logística del país, a la empresa belga Jan de Nul y a la argentina Servimagnus.
«La propuesta se ajustarse a los extremos exigidos en los pliegos que rigen la licitación, resultando su oferta la más conveniente, calificada en el primer orden de mérito», dice la resolución de la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables de la Nación, el organismo oficial a cargo de la licitación.
“La firma del contrato, prevista para un máximo de 30 días activará una rebaja del 13.5% en los costos logísticos, y servirá como punto de inicio de una nueva y moderna vía navegable, con obras de profundización y la incorporación de tecnología para la seguridad de la navegación y el combate al narcotráfico”, agregó.
En esa misma resolución, la Agencia señaló que la dragadora belga Deme Group quedó segunda y rechazó la oferta presentada por la firma DTA por no haber presentado la garantía de mantenimiento de oferta en los términos previstos en el Pliego de Bases y Condiciones licitatorio.
Si bien Deme Group intensificó en los últimos días las presión política, diplomática y mediática para intentar frenar la adjudicación argumentando la existencia en los pliegos de una inclinación oficial para que Jan de Nul sea la ganadora, no objetó legalmente la licitación. Igual, en la resolución, la Agencia rechazó todos los cuestionamientos presentada por la oferente.
“Tal como sucedió en las etapas previas, el cierre del proceso licitatorio no registro impugnaciones por parte de las empresas participantes, que de esta manera convalidaron los dictámenes técnicos emitidos por la Comisión Evaluadora”, dijo el gobierno al comunicar la novedad.
El contrato es para “la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado, redragado y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal comprendida entre el kilómetro 1238 del Río Paraná, punto denominado Confluencia, hasta la Zona de Aguas Profundas Naturales, en el Río de la Plata exterior, hasta la altura del kilómetro 239,1 del canal Punta Indio, por la vía del Canal Ingeniero Emilio Mitre y el Río Paraná de las Palmas, Río Paraná Bravo, Río Paraná Guazú, Río Talavera, Río Paraná–Océano Atlántico, bajo el régimen de concesión de obra pública por peaje”.
La hidrovía concentra el mayor movimiento logístico portuario del país, aglomera cerca de sesenta (60) terminales portuarias a lo largo de su cauce y constituye la ruta fluvial por la que se traslada aproximadamente el ochenta por ciento (80 %) de las exportaciones del país.
“En dicho contexto, teniendo en cuenta la trascendencia de la Vía Navegable Troncal para el desarrollo de la economía de la República Argentina, su relevancia estratégica y la función para el transporte y el comercio regional e internacional, resultó imperioso avanzar con el llamado a Licitación Pública Nacional e Internacional objeto de la presente para la selección de un Concesionario bajo el régimen de concesión de obra pública por peaje”, argumentó el gobierno.
Cuando se concrete el paso a manos privadas, previsto para los próximos meses, la hidrovía volverá a estar operada por una dragadora privada de primer nivel mundial, como pedían los usuarios (puertos, navieras, exportadores) para darle más eficiencia al servicio,
La hidrovía está bajo operación estatal desde 2021 cuando se terminó la concesión original de mediados de los 90 (que también operó Jan de Nul, pero con otro socio local: Emepa). El paso a manos privadas también activará importantes inversiones pendientes desde hace años que mejoren la navegabilidad: como mayores profundizaciones, obras complementarias y tecnología para la navegación.




