La energía solar gana protagonismo ante el aumento del consumo eléctrico: “La inversión se recupera en tres o cuatro años”

Marcelo Lenzi, de ML Ingesol, destacó las ventajas de los sistemas solares fotovoltaicos y el crecimiento de las consultas en esta época del año. Aseguró que permiten reducir considerablemente los costos de electricidad y que se adaptan a las necesidades de cada usuario.

Con la llegada de las altas temperaturas y el incremento del consumo eléctrico, la energía solar vuelve a posicionarse como una alternativa cada vez más atractiva para hogares, comercios e industrias. En este contexto, Marcelo Lenzi, de ML Ingesol, explicó que durante esta época del año suelen aumentar las consultas por la instalación de sistemas solares fotovoltaicos, especialmente en la zona de El Trébol.

“Hace más de 15 años que trabajamos en el rubro de la energía solar y siempre que llega esta época, con el calor y el aumento del consumo energético, también crecen las consultas”, comentó Lenzi.

El referente señaló que, frente a los sucesivos aumentos de las tarifas eléctricas, los sistemas fotovoltaicos representan una herramienta concreta para reducir los gastos de energía. A esto se suma un escenario de costos de equipamiento que, medidos en dólares, resulta favorable para quienes evalúan realizar una inversión de este tipo.

En ese sentido, destacó que los plazos de recupero hacen que la propuesta sea especialmente interesante: “Estamos hablando de inversiones que se pueden recuperar en tres o cuatro años, mientras que los sistemas tienen una vida útil que ronda los 30 años”.

De esta manera, la incorporación de energía solar permite pensar en un ahorro a largo plazo y, al mismo tiempo, mantener los hábitos de consumo y el confort que demanda la vida cotidiana.

Sistemas a medida de cada usuario

Lenzi explicó que los sistemas solares fotovoltaicos pueden instalarse en distintos tipos de establecimientos y adaptarse a las necesidades de cada consumidor, ya sea una vivienda particular, un comercio o una industria.

Para determinar qué equipo necesita cada usuario, el primer paso es analizar la factura de electricidad.

“Cualquier vecino que consume energía de la EPE, o de una cooperativa eléctrica, puede incorporar estos sistemas. Lo primero que tenemos que ver es la factura, porque ahí tenemos una noción del consumo de esa vivienda, comercio o industria. En función de eso armamos un equipo a medida”, explicó.

El objetivo es cubrir una parte del consumo habitual mediante energía solar, priorizando aquellos tramos de la facturación en los que el costo de cada unidad de energía es más elevado. De esta manera, se busca generar un ahorro significativo en el importe final de la boleta.

Seguir conectado a la red eléctrica y ahorrar

Uno de los aspectos importantes que destacó Lenzi es que la instalación de un sistema fotovoltaico no implica necesariamente dejar de estar conectado a la red eléctrica convencional.

Por el contrario, el usuario puede continuar vinculado a la distribuidora, como la EPE, una cooperativa u otra prestadora de la región, mientras utiliza la generación solar para reducir la energía que debe comprar de la red.

“Se trata de cubrir un porcentaje del consumo con energía solar, tratando de ahorrar las unidades más caras de energía. Así podemos achicar el costo energético sin desvincularnos de la distribuidora”, precisó.

En un escenario donde las necesidades energéticas siguen creciendo y los costos de electricidad tienen un impacto cada vez mayor en la economía familiar y productiva, la energía solar aparece como una alternativa de inversión a largo plazo.

Desde ML Ingesol remarcan que cada proyecto debe estudiarse de manera particular, teniendo en cuenta los consumos y las características de cada instalación, para lograr un sistema eficiente y un ahorro acorde a las necesidades del usuario.