La historia de Gloria Argentina Cisneros, finalista del Global Teacher Prize 2026, visibiliza el valor de la docencia rural en los rincones más olvidados del país.
Gloria Argentina Cisneros es una maestra de Chaco que recorre en moto caminos del monte para dar clases en una escuela rural de El Impenetrable.
Vive con sus alumnos, enseña sin agua potable ni luz y fue elegida entre las diez finalistas del Global Teacher Prize 2026, el premio al mejor docente del mundo. En diálogo con el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, relató cómo vive a diario y la emoción por la nominación.
La docente chaqueña es finalista del Global Teacher Prize 2026, un reconocimiento internacional que distingue a educadores excepcionales. De más de 5.000 postulaciones de 139 países, solo diez llegaron a esta instancia. Una de ellas es argentina.
Desde Taco Pozo, Gloria recorre cerca de 90 kilómetros para llegar al paraje La Sara, en El Impenetrable. Allí dirige la Escuela N°793, donde enseña a 15 chicos de distintas edades, muchos de ellos albergados de lunes a viernes.
Gloria Argentina Cisneros y la vocación que no conoce límites
Vive con sus alumnos, enseña sin agua potable ni luz y fue elegida entre las diez finalistas del Global Teacher Prize 2026, el premio al mejor docente del mundo. En diálogo con el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, relató cómo vive a diario y la emoción por la nominación.
La docente chaqueña es finalista del Global Teacher Prize 2026, un reconocimiento internacional que distingue a educadores excepcionales. De más de 5.000 postulaciones de 139 países, solo diez llegaron a esta instancia. Una de ellas es argentina.
Desde Taco Pozo, Gloria recorre cerca de 90 kilómetros para llegar al paraje La Sara, en El Impenetrable. Allí dirige la Escuela N°793, donde enseña a 15 chicos de distintas edades, muchos de ellos albergados de lunes a viernes.
Gloria Argentina Cisneros y la vocación que no conoce límites
Quiere construir una residencia estudiantil para exalumnos rurales que continúan sus estudios y llevar agua potable al paraje La Sara. Su sueño no es personal: es colectivo. “El reconocimiento es para el corazón, el trabajo sigue igual”, afirmó.
Gloria Argentina Cisneros y el valor de enseñar donde nadie llega
A los 39 años, Gloria no piensa en logros individuales. Su mayor deseo es que los chicos completen sus trayectorias escolares y transformen su futuro, como la educación transformó el suyo.
Su historia expone la realidad de cientos de maestros rurales argentinos que sostienen la educación en condiciones extremas. También recuerda que la escuela sigue siendo el corazón de muchas comunidades.
En tiempos donde todo parece urgente, Gloria enseña que educar es, todavía, un acto profundo de amor y compromiso.
Fuente: Aire de Santa Fe.




