El peronismo se adelantó a Unidos, que aún no llega a un consenso interno. Los puntos principales de la iniciativa
El sector del peronismo santafesino que responde al exgobernador Omar Perotti se adelantó al frente Unidos y presentó en la Cámara de Diputados su proyecto de reforma elecrtoral, con continuidad de las Paso para definir candidaturas, un sistema de votación similar al actual con cinco boletas únicas separadas por cada categoría y un piso para acceder a una banca bastante más bajo que el que propusieron los senadores del PJ. La iniciativa no solo la firman los legisladores que responden al rafaelino sino también Miguel Rabbia, vinculado a Marcelo Lewandowski, y Lucia De Ponti, del Movimiento Evita.
El proyecto mete presión en el inminente debate legislativo, cuando el oficialismo provincial todavía intenta ordenar sus diferencias internas. La intención de Unidos es presentar su propio texto el 2 de julio y abrir la discusión parlamentaria durante ese mes. Aunque si no hay acuerdo interno cada partido presentará el suyo para dirimir las diferencias en la propia Legislatura, como pasó con las iniciativas de reforma constitucional en la Convención que se realizó el año pasado.
Uno de los puntos principales de la propuesta del PJ es la defensa de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. El texto plantea que las Paso deben sostenerse para la selección de candidaturas provinciales y municipales, y que sean obligatorias para partidos, alianzas y confederaciones, aun cuando exista una sola lista en competencia. Además, establece que quienes quieran competir en las elecciones deberán presentar listas para todas las categorías. Es decir, no se pueden presentar nóminas para cuerpos legislativos sin postulaciones para cargos ejecutivos. Y tampoco se podría jugar a nivel provincial sin representación en los departamentos y ciudades, y viceversa.
Otro eje fuerte del proyecto peronista es la boleta única. La iniciativa ratifica el uso exclusivo de la Boleta Única de Papel para las elecciones provinciales y municipales, y mantiene el esquema actual: una boleta por cada categoría electoral.
Dentro del oficialismo, el pullarismo impulsa otra variante: que la boleta de diputados vaya junto con la de gobernador y la de intendente con la de concejales. Así, serían tres las boletas: dos dobles, y una simple con los candidatos a senadores departamental. Ese rediseño busca compensar, con un efecto arrastre, el fin del sistema que le daba una mayoría automática de 28 bancas sobre 50 a quien ganaba la elección en el rubro diputados que se resolvió en la reforma constitucional.
Pisos electorales
Otro punto sensible es el de los pisos electorales. El proyecto del PJ establece que en las Paso las fuerzas políticas deberán alcanzar, en cada categoría, un mínimo equivalente al 1,5 por ciento del padrón electoral correspondiente para poder competir en la elección general.
Ese piso se calcularía sobre el padrón provincial para gobernador y diputados; sobre el padrón departamental para senadores; y sobre el padrón municipal para intendentes, concejales y miembros de comisiones comunales.
Además, para poder ocupar una banca, las listas ganadoras deberían obtener al menos el 2,5 por ciento de los votos válidos en la categoría respectiva. Ese piso es bastante más bajo que el que propusieron los senadores del PJ: 5 por ciento. Unidos también se inclina por un piso alto, un esquema que restaría posibilidades a las fuerzas menores.
La iniciativa incorpora también un mecanismo de interdependencia entre categorías. En el caso de gobernador y diputados provinciales, si una de las dos categorías supera el piso y la otra no, ambas podrían ser proclamadas. La misma lógica se aplicaría entre intendente y los órganos legislativos municipales de cada localidad.
El texto del peronismo también avanza sobre la organización de una justicia electoral especializada, otro de los cambios derivados de la reforma constitucional de 2025. La propuesta plantea crear un Tribunal Electoral integrado por tres jueces sorteados anualmente entre magistrados del fuero contencioso administrativo y una Cámara Electoral de Apelaciones.
Además, incorpora reglas de paridad de género para la integración de listas, establece que las fórmulas ejecutivas estén integradas por personas de distinto género, propone debates obligatorios para candidatos a gobernador y habilita la participación de observadores electorales de universidades, organizaciones civiles y organismos especializados.
También fija restricciones para la inauguración de obras públicas y la realización de anuncios gubernamentales durante los 25 días previos a una elección.
La discusión de fondo
La presentación del PJ se da en paralelo al proceso interno de Unidos, que busca cerrar su propio proyecto de reforma electoral. La futura ley deberá ordenar normas hoy dispersas y definir cuestiones centrales del nuevo esquema institucional santafesino después de la reforma constitucional.
Para el peronismo, cualquier modificación del sistema electoral debe discutirse con consensos amplios y no como respuesta a necesidades coyunturales del oficialismo. En un comunicado partidario, el PJ sostuvo que las reglas de juego “pertenecen a todos los santafesinos y santafesinas” y reclamó previsibilidad, transparencia e igualdad de condiciones para todas las fuerzas políticas.
El mes clave será julio. Si el oficialismo logra ingresar su proyecto el 2 de julio, la Legislatura comenzará a discutir una reforma que marcará las reglas de juego para las próximas elecciones provinciales.
Fuente: Rosario3




