Se trata del bonaerense Román Burruchaga quien este domingo jugará la final tras vencer el sábado al taiwanés Chun Hsin Tseng. Justamente ese partido es el que le exigían que pierda con mensajes intimidantes que recibió de un número desconocido de WhatsApp. La semana pasada un jugador español denunció las mismas amenazas. Investigan si está vinculado a las apuestas online
El torneo de tenis Challenger de Rosario 2026 volvió a quedar empañado por un nuevo y grave episodio de amenazas contra un tenista este sábado. En este caso, Román Burruchaga, uno de los jugadores semifinalistas, denunció haber recibido amenazas por WhatsApp mientras se dirigía al predio para disputar su partido.
Las amenazas le exigían que pierda el partido de este sábado a la tarde con referencias a su contrincante como “El Chino” y datos de la familia del tenista oriundo de provincia de Buenos Aires.
Burruchaga jugará este domingo la final del torneo tras vencer 6-3 y 6-3 al taiwanés Chun Hsin Tseng a pesar de los mensajes intimidatorios. La semana pasada, un tenista español había denunciado el mismo tipo de amenazas por WhatsApp para que pierda el partido. Se investiga si la conflictividad está vinculada a la presencia del juego online y las apuestas deportivas.
Los policías que cumplían funciones de seguridad en el evento que se desarrolla en el predio del Jockey Club de Rosario de Fisherton fueron informados por la directora del torneo que el jugador había sido amenazado telefónicamente horas antes –a través de la aplicación de mensajería–y que, una vez finalizado el encuentro, iba a radicar la denuncia correspondiente.
El tenista bonaerense Román Burruchaga, de 24 años, relató que cerca de las 16.59 recibió una serie de mensajes desde un número desconocido a través de WhatsApp, mientras viajaba en su vehículo particular junto a su entrenador.
Según su testimonio, los mensajes contenían amenazas de muerte, referencias directas a él y a su familia, datos personales y la exigencia de que perdiera el partido que estaba por disputar.
Además, los agresores enviaron una imagen de una mano empuñando un arma de fuego y varios insultos.




