Vecinos de El Trébol advierten problemas en el servicio de remises

Desde hace unas semanas se viene planteando en la ciudad de El Trébol una problemática que preocupa tanto a usuarios como a trabajadores del sector: la crisis en el servicio de remises. Se trata de una situación que no es nueva, pero que en los últimos tiempos se ha profundizado notablemente.

Actualmente, hay muchos menos remises circulando que años atrás y el servicio se encuentra fuertemente atrasado en sus valores, lo que lo vuelve poco o nada rentable para quienes lo prestan. Si bien hoy cada remisero cobra de acuerdo a lo que considera justo, los valores oficiales siguen regidos por la Ordenanza Nº 1515, aprobada en agosto de 2024 por el Honorable Concejo Municipal.

Dicha ordenanza establece una tarifa de $1.800 la bajada de bandera y hasta 1.000 metros de recorrido, con un incremento de $70 cada 100 metros adicionales, cifras que resultan claramente desactualizadas. Incluso los propios remiseros señalan que ya en agosto de 2024 existía un atraso importante, pese al aumento otorgado en ese momento.

El cartel indicatorio.

Esta realidad quedó expuesta nuevamente en el día de ayer, cuando se pudo observar en la Terminal de Ómnibus el arribo de un micro de la empresa Transur sin ningún remis esperando para brindar servicio, algo que históricamente era habitual. La escena refleja con claridad las dificultades que atraviesa el sector.

Tras la pandemia, la situación se agravó aún más: llegan menos micros, hay menos demanda y el servicio dejó de ser rentable. Todo esto derivó en una fuerte reducción de la cantidad de remises en actividad.

Desde usuarios y trabajadores coinciden en que el problema existe y es real, y que no se trata de una percepción aislada. Por tal motivo es fundamental que todas las partes se sienten a dialogar: remiseros, Ejecutivo y Concejo Municipal, para encontrar un punto de acuerdo que permita actualizar tarifas y sostener un servicio esencial.

En una ciudad de entre 13.000 y 14.000 habitantes, no resulta lógico que al arribo de un ómnibus no haya ningún remis disponible, sobre todo teniendo en cuenta que para muchas personas es el único medio de transporte urbano con el que cuentan.

La situación es clara, si no se avanza en soluciones concretas, el servicio seguirá deteriorándose, afectando tanto a los trabajadores como a los vecinos que dependen de él.