Récord de morosos: qué ofrecen bancos y billeteras digitales a clientes que no pueden pagar sus deudas

Mientras en el Congreso existen propuestas para rescatar a quienes atraviesan dificultades con sus compromisos financieros, las entidades ajustan estrategias y programas de regularización con préstamos blandos

El sistema financiero argentino atraviesa un momento crítico, con niveles de mora en créditos y préstamos personales que alcanzaron registros inéditos en más de dos décadas. El fenómeno afecta a millones de familias y en menor medida a empresas, y provocó respuestas dispares entre bancos públicos, privados y billeteras digitales, en un contexto signado por la caída del poder adquisitivo, el encarecimiento de servicios y la proliferación de deudas para sostener el consumo. Mientras tanto, el Congreso debate proyectos de ley para aliviar la situación de casi cinco millones de hogares.

La morosidad se disparó en los primeros meses de 2026, de acuerdo con informes del sector. Según cálculos de la consultora 1816 la irregularidad en préstamos a familias trepó al 11%, el mayor nivel desde la crisis de 2001-2002, y en el sector no bancario las cifras rondan el 27 por ciento. El impacto alcanza especialmente a jóvenes y jubilados, mientras las cámaras bancarias y las entidades ajustan sus estrategias para evitar que más personas y empresas queden fuera del sistema.

No es raro que los bancos gestionen, otorgando facilidades, a sus clientes en problemas. Pero en la situación actual el apuro es mayor porque en simultáneo la Cámara de Diputados debate seis proyectos de ley impulsados por bloques opositores, que proponen un régimen de desendeudamiento y reestructuración de deudas de consumo, la eliminación de intereses por mora y la creación de planes de pago sostenibles. El proyecto más mencionado, “Segunda Oportunidad”, prevé la mediación estatal entre deudores y entidades financieras o fintechs, con topes para que las cuotas de refinanciación no superen el 30% de los ingresos familiares. Una regulación que aterra a las entidades financieras.

En este contexto, los principales bancos del país y las billeteras digitales diseñaron mecanismos específicos para acompañar a los clientes en mora y evitar su exclusión financiera. El abordaje varía según el perfil de la entidad, el tipo de cliente y la antigüedad de la deuda, pero predomina la gestión personalizada y el uso de tecnología para anticipar situaciones de riesgo.

Banco Provincia implementó una estrategia basada en la prevención del sobreendeudamiento y la intervención temprana. La entidad priorizó el otorgamiento responsable de crédito y estableció un sistema de monitoreo activo para identificar señales de estrés financiero antes de que los atrasos se profundicen. Según explicaron voceros, el objetivo es actuar de manera ágil y personalizada para evitar que las situaciones de mora se vuelvan estructurales y expulsen a personas o empresas del sistema.

Para clientes con mora temprana, de hasta 90 días, el banco dispuso una línea general de refinanciación de préstamos personales, con plazos de hasta 72 meses y una tasa fija del 81,78% nominal anual vigente a marzo de 2026. Los clientes pueden acceder pagando un anticipo equivalente a una cuota, o sin anticipo si perciben sus haberes en la entidad. Además, para quienes perciben hasta tres salarios mínimos (es decir menos de $1.073.400), el banco puso en marcha un programa especial con tasa fija reducida al 40,89% y extensión de plazos hasta 60 meses. Frente a casos de mora tardía, de más de 90 días, se mantienen plazos de hasta 72 meses, un anticipo del 5% –o sin anticipo para quienes cobran haberes– y, para situaciones críticas, opciones de salida definitiva de la mora, como quitas de capital o cancelación por saldo contable.

En el segmento de empresas, Banco Provincia ofrece líneas de refinanciación tanto para mora temprana como tardía, con plazos de hasta 84 meses, anticipos del 2,5% o 5% y tasas variables más spread que en marzo de 2026 equivalen al 35,16% nominal anual.