San Jorge fue elegida para implementar “Entornos Escolares Seguros”

La ciudad fue elegida por la provincia para implementar un inédito plan de ordenamiento vehicular en los accesos a los colegios. La prueba piloto comenzó en la Escuela Normal N° 41 y prevé estar operativa antes de fin de año.

San Jorge fue seleccionada como la primera ciudad de la provincia de Santa Fe para implementar el proyecto “Entornos Escolares Seguros”, una iniciativa de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) que busca mejorar las condiciones de circulación y reducir los riesgos en los horarios de ingreso y egreso de los establecimientos educativos.

El proyecto tuvo su primera instancia con una reunión desarrollada en la Escuela Normal Superior N° 41, institución elegida para poner en marcha esta experiencia debido a su trayectoria en materia de educación vial y al trabajo articulado que mantiene desde hace años con la Agencia Provincial de Seguridad Vial.

La propuesta apunta a intervenir sobre los puntos críticos que se generan alrededor de las escuelas, donde diariamente confluyen estudiantes, familias, vehículos, bicicletas y peatones. En este caso, se trata de una comunidad educativa de gran dimensión, con más de 1.300 personas involucradas de alguna manera en los movimientos de ingreso y egreso de los niveles inicial, primario y secundario.

Una elección que combina trabajo y compromiso

Sebastián Kelman, director de Formación y Comunicación del Observatorio Vial de la APSV, destacó el vínculo que San Jorge mantiene con el organismo provincial y explicó los motivos que llevaron a elegir a la ciudad para comenzar con este nuevo proyecto. “San Jorge es una localidad con la cual venimos trabajando muy bien desde el principio de gestión, tanto en control como en algunas propuestas de formación”, señaló.

En ese sentido, explicó que “Entornos Escolares Seguros” representa un nuevo abordaje que la Agencia Provincial de Seguridad Vial desarrolla junto con toda la comunidad educativa.

Kelman remarcó que la Escuela Normal Superior N° 41 es una institución “muy importante, muy grande”, donde más de 1.300 personas participan diariamente de los movimientos vinculados con la llegada y salida de los alumnos.

El funcionario adelantó que se trabajará sobre los puntos considerados críticos mediante una infraestructura liviana, que permitirá modificar algunas dinámicas actuales. “Vamos a intervenir estos puntos críticos con una infraestructura liviana que nos va a modificar algunas formas de acceso, por dónde vamos a salir, por dónde vamos a salir en bicicleta, dónde van a esperar los autos y qué va a pasar los días de lluvia”, detalló.

El objetivo será que todas esas modificaciones puedan confluir hacia fin de año en una propuesta concreta que permita generar más tranquilidad y orden, reducir posibles conflictos y minimizar los riesgos de siniestros. “Que vengan acá todos tranquilos a estudiar como debe ser”, sintetizó Kelman.

Cambiar hábitos y evitar riesgos naturalizados

Laura Lobo, coordinadora de Educación Vial, explicó que la Agencia Provincial de Seguridad Vial viene observando desde hace tiempo las situaciones que se producen en las puertas de las escuelas durante los horarios de ingreso y egreso.

Según señaló, en esos momentos muchas veces se terminan naturalizando comportamientos que pueden poner en riesgo a los propios estudiantes. “A la Agencia Provincial de Seguridad Vial le inquieta hace un tiempo este dispositivo que termina sucediendo en las puertas de las escuelas, el ingreso y el egreso de los alumnos”, explicó.

Lobo advirtió que algunas prácticas cotidianas pueden terminar transmitiendo a los niños conductas contrarias a su propia seguridad. “Muchas veces terminamos enseñándole a los niños justamente prácticas que van en contra de su cuidado, se naturalizan muchos riesgos”, sostuvo.

Frente a esta situación, el programa busca analizar las condiciones existentes y determinar qué herramientas pueden implementarse para ordenar el entorno escolar y hacerlo realmente seguro para toda la comunidad educativa.

San Jorge, una ciudad elegida por su experiencia

La elección de San Jorge no fue casual. Desde la APSV explicaron que uno de los criterios utilizados fue que se tratara de un espacio urbano consolidado y que la institución seleccionada tuviera antecedentes de trabajo en seguridad vial.

En ese sentido, la Escuela Normal Superior N° 41 mantiene desde hace años acciones conjuntas con la Agencia y los alumnos reciben reflexiones vinculadas con los valores y las prácticas de seguridad vial.

Pero también fue determinante el compromiso del Gobierno municipal para llevar adelante el proyecto. Lobo explicó que la intervención requiere una articulación permanente con cada localidad, ya que la ejecución de las obras estará a cargo del área de Planeamiento Urbano municipal.

“Necesitamos una Municipalidad que tome la posta y que realmente se comprometa a hacerlo y en San Jorge encontramos eso inmediatamente, entonces elegimos esta escuela”, destacó.

Un proyecto que busca estar listo antes de fin de año

Tras esta primera etapa de diagnóstico y análisis, el proyecto continuará con el diseño de las intervenciones necesarias para ordenar la circulación en los horarios de mayor movimiento.

La iniciativa contempla analizar los accesos y egresos, los espacios destinados a bicicletas, los lugares de espera de los vehículos y las situaciones particulares que puedan presentarse durante los días de lluvia.

La expectativa es que hacia fin de año pueda estar en marcha el nuevo esquema de acción, con modificaciones que permitan agilizar el tránsito, reducir los riesgos y mejorar la convivencia entre los distintos actores que diariamente utilizan el entorno de la Escuela Normal.