Sebastián Alconada se refirió al presente de la lechería argentina, analizó la situación de empresas emblemáticas del sector y destacó la importancia de profesionalizar la gestión para fortalecer la actividad.
En primer lugar, habló sobre el desafío que representa su nueva función y el compromiso con una actividad que considera fundamental para las economías regionales.
«La verdad que es una responsabilidad enorme, que tomo con mucho gusto y a la que le pongo mucha pasión porque considero que la lechería es una de las actividades más nobles de nuestras economías regionales. Durante muchos años tuve la posibilidad de conocer a cientos de productores, industriales, proveedores de tecnología, funcionarios y periodistas especializados. Es un ambiente al que le tengo un enorme aprecio», expresó.
Consultado sobre la situación de la empresa Verónica, explicó que el contexto económico terminó exponiendo problemas estructurales que la firma ya arrastraba.
«Son empresas que venían con situaciones administrativas complejas y, con un país donde cambiaron las reglas de juego, se estabilizó la economía y desapareció la inflación, quedaron al descubierto algunas ineficiencias. Eso derivó en un conflicto importante, incluso con cuestiones familiares», sostuvo.
No obstante, se mostró optimista respecto al futuro de la empresa.
«Es una marca emblemática que genera muchísimo trabajo en muchos pueblos y esperamos que la situación se resuelva rápidamente. Hay interesados en adquirir las plantas y mantener los puestos de trabajo. Lo importante es que la actividad continúe», afirmó.
También hizo referencia al caso de Sancor y aseguró que hoy observa un panorama más favorable.
«Si me preguntabas hace 60 días tenía una preocupación muy grande. Hoy estoy más tranquilo porque hay inversores argentinos y extranjeros interesados en apostar por la lechería. Creo que es una gran oportunidad para el sector», señaló.
Alconada remarcó que la realidad de los tambos es muy diversa y pidió evitar generalizaciones.
«No todos están en la misma situación. Cerca de El Trébol, entre Carlos Pellegrini y Cañada de Rosquín, se está construyendo un tambo con tecnología neozelandesa y también hay industrias ampliando su infraestructura para exportar. Hay establecimientos a los que les está yendo bien y otros que atraviesan dificultades por distintos factores», explicó.
Finalmente, subrayó que uno de los grandes desafíos es mejorar la gestión empresarial dentro de los establecimientos lecheros.
«La última encuesta sectorial del INTA muestra que el 46% de los tambos relevados no lleva ningún tipo de gestión financiera ni económica. Hoy eso es muy difícil de sostener. El productor no debe verse como un simple tambero, sino como un empresario productor de leche. La clave está en profesionalizar la gestión, tanto en la producción como en la industria y también desde el Estado», concluyó.




