El último sondeo de Rosario3 y la consultora MEC revela un cambio de paradigma en el humor social: con la inflación en segundo plano, la preocupación se desplaza hacia la estabilidad laboral y el poder adquisitivo. Qué pasa con los temas locales
La economía volvió a ocupar el centro de las preocupaciones de los sectores medios de Rosario y la región. No solo por el costo de vida o por las dificultades para sostener consumos cotidianos, sino por una mirada más amplia sobre el rumbo del país: la marcha general de la economía, los sueldos y el desempleo aparecen como las principales inquietudes sobre los temas nacionales entre quienes respondieron el último sondeo de Rosario3 y la consultora MEC.
El relevamiento, realizado durante abril de 2026, indagó sobre hábitos de consumo, humor social y preocupaciones de la población de Rosario y la región, el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires. Se trató de un sondeo online, entre visitantes y seguidores de la web y las redes sociales de Rosario3 y Televisión Litoral.
En este punto, quienes participaron tenían que contestar por tres opciones.
A nivel país, la preocupación más mencionada fue la economía en general, elegida por el 42% de los encuestados. En segundo lugar aparecen los sueldos, con el 36%, y luego el desempleo, con el 34%. En el cuarto lugar se ubica la corrupción o transparencia en la gestión pública (32%), mientras que luego vienen la pobreza (29%) y la inflación (23%)
El orden de esas respuestas permite leer un clima social más complejo que el de una preocupación centrada únicamente en los precios. La inflación sigue presente, pero ya no aparece como inquietud dominante. Lo que pesa es una pregunta más amplia: si la economía se mueve o no, si los salarios alcanzan o no, si el empleo se sostiene.
Ese dato dialoga con otro de los resultados del informe: dos de cada tres encuestados dicen estar peor que hace un año en su economía personal y también consideran que el país está peor que hace un año. Es decir, la preocupación por la economía aparece como una percepción que se apoya en experiencias concretas de deterioro del ingreso, ajuste del consumo y temor por el trabajo.
En ese marco, que los sueldos y el desempleo aparezcan por encima de la inflación puede marcar un cambio de etapa en el humor social. Después de meses en los que el gobierno nacional hizo del combate contra la suba de precios su principal bandera económica, entre los sectores medios relevados empieza a emerger otra demanda: no solo que los precios se estabilicen, sino que el ingreso alcance y que la actividad no se frene.
La corrupción y la transparencia en la gestión pública también ocupan un lugar alto en el ranking, con el 32% de las menciones. Ese dato muestra que la agenda institucional ganó terreno, aunque lo primero es el bolsillo propio.
Fuente: Rosario3




