El caso generó fuerte conmoción en la ciudad de Santa Fe, no solo por la corta edad de la víctima sino también por la violencia del ataque. La niña permaneció internada durante varias semanas bajo estricta supervisión médica, atravesando momentos decisivos en su evolución.
Profesionales del hospital trabajaron de manera sostenida para estabilizarla y acompañar su proceso de recuperación. Finalmente, en las últimas horas, los médicos confirmaron que la pequeña fue dada de alta.
Si bien la menor ya dejó el hospital, deberá continuar con controles y rehabilitación ambulatoria en el mismo centro de salud. Este seguimiento será clave para completar su recuperación.