Un grupo de mamás se concentró en el Ministerio de Educación para exigir el pase de sus niños a otras instituciones tras las denuncias contra un portero del jardín Nº 261 «Paulo Freire»
“No lo vamos a mandar hasta que nos den respuesta porque es una falta de respeto abrir el jardín como si nada hubiese pasado y los chicos no quieren ingresar”, dijeron a pesar de que el establecimiento, según confirmaron fuentes de la cartera provincial, no se encuentra abierto todavía.
Además, plantearon que hay “aproximadamente casi seis casos” e insistieron con la necesidad de exigir cámaras de vigilancia en las salas, cuestionando que el acusado había ingresado a trabajar en septiembre del año pasado.
El regreso a las aulas todavía no tiene fecha, expresaron desde el Miniterio de Educación este viernes. Mientras tanto, se mantienen las reuniones con docentes y directivos de la escuela.
Las autoridades confirmaron la implementación de un fuerte dispositivo de seguridad con refuerzo policial tanto en las inmediaciones del jardín como en la escuela primaria ubicada a la vuelta, donde se originaron los principales focos de conflicto.
Asimismo, y debido a las agresiones y amenazas registradas durante las protestas, se mantiene una custodia especial en los domicilios particulares de algunas docentes y directivas del establecimiento.




