El nuevo régimen alcanzará a adolescentes desde los 14 años a partir del mes próximo. El magistrado rosarino Alejandro Cardinale planteó interrogantes sobre los recursos, organismos y equipos profesionales necesarios para su aplicación integral. La entrevista completa en Radio 2
La ley que reduce la edad de punibilidad comenzará a regir el 5 de septiembre en todo el país. El nuevo Régimen Penal Juvenil, aprobado por el Congreso el 27 de febrero, establece que los adolescentes de 14 años o más podrán ser juzgados bajo el nuevo régimen. El juez penal juvenil rosarino Alejandro Cardinale expresó dudas sobre las condiciones necesarias para implementar la reforma.
En una entrevista con el periodista Pablo Motto, en el programa El Contestador (Radio 2), Cardinale cuestionó que la reducción de la edad de punibilidad tenga incidencia sobre la seguridad ciudadana o la criminalidad. El magistrado sostuvo que la conducta delictiva en la franja de 14 a 16 años tiene una incidencia menor y planteó que la respuesta estatal frente a los adolescentes debe ser diferenciada.
Durante la entrevista, Cardinale utilizó la expresión “terraplanismo punitivista” para referirse a quienes sostienen que la reducción de la edad de punibilidad puede resolver los problemas de seguridad.
“La baja de punibilidad no tiene ninguna incidencia en la seguridad ciudadana, en la criminalidad”, afirmó.
También aclaró que el régimen vigente no establece que un adolescente de 14 años “no entiende” el delito que comete, sino que fija un límite a la respuesta punitiva del Estado.
El juez también planteó reparos sobre la implementación del nuevo sistema. Según explicó, durante el período previo a la entrada en vigencia de la ley debían generarse instituciones, recursos y equipos profesionales para acompañar a los adolescentes alcanzados por el régimen. Señaló además la necesidad de contar con profesionales de distintas disciplinas y no únicamente abogados para completar el sistema penal juvenil.
“La baja de la edad de punibilidad era lo más fácil para hacer y se hubiese implementado de un día para el otro. Justamente por eso el Congreso de la Nación fijó fondos que Nación tenía que mandarle a las provincias. Lo más fácil era aplicarla al día siguiente, porque bajar la punibilidad es lo más fácil que hay. Lo difícil es todo eso y por eso justamente se da esa ventana de tiempo hasta los primeros días de septiembre”, explicó.
Además, precisó que “esa ventana implicaba plata, generar instituciones, poner profesionales que no son abogados o abogadas ahí al lado de la situación del pibe, y eso es lo que se tiene que dar para que se complete el sistema penal juvenil. Si no, nos vamos a quedar con un derecho penal chiquitito”.
Ante la consulta sobre si la reducción de la edad podía comenzar a aplicarse mientras esos instrumentos se incorporan progresivamente, Cardinale respondió que no. “Lo único que va a operar entonces plenamente es la baja de la punibilidad. Todo lo demás, veremos”, sostuvo.




