El anuncio del cierre de la planta de Savencia en El Trébol, previsto para el 31 de marzo de 2027, generó un fuerte impacto entre los trabajadores y el gremio que los representa. Jorge “Turco” Álvarez, secretario general de Atilra, habló sobre la situación y remarcó que se abre ahora un período de seis meses para analizar cada caso y buscar alternativas.
“Hoy es un día muy triste, muy triste”, expresó Álvarez al referirse a la comunicación recibida por los trabajadores.
El dirigente gremial explicó que desde hacía tiempo se conocía que la empresa estaba a la venta y que se habían ofrecido retiros voluntarios, pero que el anuncio de una fecha concreta para el cierre tomó por sorpresa a los trabajadores.
“Sabíamos que la empresa venía por dar retiro voluntario, que se sabía que la empresa estaba en venta y con un futuro de que no iba a invertir, a lo mejor tenían otras metas, pero no que lo iban a poner una fecha para un cierre”, señaló.
Seis meses para analizar cada situación
De acuerdo con lo informado por Álvarez, la planta continuará funcionando hasta el 31 de marzo del próximo año. Durante ese período, se analizará la situación particular de cada trabajador.
Entre las alternativas planteadas aparecen acuerdos para quienes tienen mayor antigüedad o se encuentran próximos a jubilarse, traslados a otras plantas e indemnizaciones.
“Los que tienen más antigüedad o a los que les falta poco para jubilarse, si quieren hacer un arreglo, lo iban a hacer. Y los que se quieren trasladar. Y después, los que quieran que los indemnicen”, explicó.
El secretario general de Atilra remarcó además la dimensión del impacto para la ciudad.
“Son 54 puestos de trabajo que no es fácil en una ciudad todas estas cosas”, sostuvo.
Posibles traslados
Durante la reunión también se mencionaron distintas plantas de la empresa como posibles destinos para aquellos trabajadores que opten por continuar su actividad laboral en otro establecimiento.
Álvarez mencionó establecimientos ubicados en Las Parejas, Rafaela y otras localidades, aunque aclaró que los traslados dependerán de la existencia de lugares disponibles.
“Dijeron que si hay lugar, porque tienen muchos eventuales que estarían cambiando los eventuales por la gente afiliada que tenemos acá en la seccional”, explicó.
El producto y la decisión de no invertir
Según relató el dirigente gremial, desde la empresa señalaron que no proyectan continuar apostando a la planta de El Trébol debido a que el producto que allí se fabrica también se está elaborando en otros establecimientos.
“Dijeron que no querían apostar en esta planta porque a lo mejor este producto lo están haciendo en otro lado”, manifestó Álvarez.
La situación tiene particular relevancia para la historia de la fábrica, ya que, según indicó, hace más de 20 años que en El Trébol se produce la denominada barra.
“Acá hace más de 20 años que se está haciendo la barra y toda la vida la única empresa que hacía barra era la de El Trébol”, recordó.
Una planta que fue reduciendo su personal
Álvarez también repasó la evolución de la cantidad de trabajadores de la planta.
“Desde que entró Sancor eran 78, 80 y hoy quedan 54, así que siempre se fueron disminuyendo”, señaló.
El dirigente recordó además que la posibilidad de un cierre de la planta fue una preocupación recurrente a lo largo de las últimas décadas.
“Siempre se decía que la planta de El Trébol se cerraba. Eso se habló desde hace 40 años que yo tengo acá en Williner. Pero nunca… es fiero cuando llega el día”, expresó.
Atilra busca alternativas para la planta
Álvarez contó que mantuvo contacto con autoridades para analizar la situación y que uno de los objetivos es que, si finalmente la planta es adquirida, el comprador pueda garantizar la continuidad de la actividad.
“Me pidió cuánta gente trabajaba, cuántos litros de leche se elaboraban, así que está al tanto de todo y nos quedemos tranquilos que estamos trabajando en todo eso”, explicó.
En ese sentido, el gremio mantiene abierta la posibilidad de que aparezca un inversor interesado en adquirir la planta.
“Que no se apuren”
Frente a la incertidumbre generada por el anuncio, Álvarez pidió a los trabajadores que analicen las alternativas con sus familias y que no tomen decisiones apresuradas.
“Acá tenemos 54 casos distintos. Yo les decía que hoy vayan, que se junten con su familia, con su mujer, con sus hijos, que lo hablen”, manifestó.
El dirigente consideró que las distintas opciones pueden tener impactos diferentes según la situación personal de cada trabajador.
“A los que están por retirarse, a lo mejor es algo que les beneficia; y si hay algún joven que quiera instalarse en otro lado lo puede hacer”, explicó.
Y dejó un mensaje para los trabajadores: “Acá lo vamos a tener seis meses para ir negociando caso por caso. Y que no se apuren, que no se apuren”.
Finalmente, Álvarez destacó la antigüedad de algunos trabajadores y mencionó especialmente a Marcelo Figueroa, uno de los empleados con mayor trayectoria dentro de la planta.
“Uno de los trabajadores más antiguos lo tenemos acá: Marcelo Figueroa tiene 43 años de planta”, señaló.
El anuncio del cierre abre así un período de negociación que se extenderá hasta marzo de 2027, mientras Atilra y los trabajadores buscan alternativas para los 54 puestos laborales y también mantienen expectativas ante la posibilidad de que aparezca un comprador para la planta.




