Marcelo Figueroa, Mas de 44 años en la Fabrica: «La noticia nos destrozo»

La noticia del cierre de la planta láctea de Savencia en El Trébol generó preocupación e incertidumbre entre los trabajadores. Para Marcelo Figueroa, el empleado con mayor antigüedad en la fábrica, el impacto fue especialmente fuerte: lleva 44 años y medio trabajando en el establecimiento.

Con 60 años, Figueroa recibió junto al resto de sus compañeros el anuncio de que la planta dejará de funcionar el 31 de marzo de 2027, una decisión que, según manifestó, tomó por sorpresa a los trabajadores.

“Fue una cosa desastrosa para todos, para la familia, para los compañeros. Fue terrible el día de hoy. Con la noticia que tuvimos fue una cosa que no se puede creer”, expresó.

Según relató, durante la reunión se les comunicó que la empresa cerrará dentro de seis meses y que ahora deberán comenzar a analizar alternativas para los trabajadores.

“Hay que buscarle la solución de, como decía el gremio, que nos indemnicen, que nos ubiquen en otra planta”, explicó.

44 años dentro de la fábrica

Para Figueroa, la posibilidad de trasladarse a otra planta representa una situación particularmente compleja debido a su edad y a la cantidad de años que lleva trabajando en El Trébol.

“Imaginate un tipo con 60 años ya y con 44 años, ¿a dónde te vas a mover? Es imposible. Con toda una vida acá, toda una vida dentro de la fábrica”, manifestó.

Ante este escenario, señaló que los trabajadores deberán reunirse y buscar alternativas para afrontar la situación.

“Tendremos que buscarle la solución con los compañeros acá y ver qué pasa”, sostuvo.

Sorpresa entre los trabajadores

El empleado aseguró que hasta el momento no recibieron explicaciones concretas sobre los motivos que llevaron a la empresa a tomar la decisión.

“Hasta ahora motivos concretos no nos dieron. Lo único que dijeron que el 31 de marzo del 27 se cierra y listo”, contó.

La noticia provocó un fuerte impacto entre los trabajadores, que, según Figueroa, no esperaban un desenlace de estas características.

“Es un malestar tremendo. Todos los compañeros están iguales. Esto no lo esperábamos para nada nosotros”, afirmó.

El trabajador recordó además que la planta había sido adquirida por Savencia y que nunca imaginaron que la nueva etapa tendría una duración tan corta.

“Más cuando había comprado esta empresa. Nunca imaginamos que esta empresa iba a durar dos años, tres años e iba a cerrar”, señaló.

“Las cosas se hacían bien”

Figueroa también se refirió al funcionamiento de la planta durante los últimos años y descartó que los trabajadores hayan atravesado una situación de abandono o desorden en la producción.

“Medianamente no se trabajó como años atrás, pero se trabajó bastante bien. Los productos eran de buena calidad, la leche se trabajó siempre, siempre se trabajó”, sostuvo.

En esa línea, remarcó que, desde su perspectiva, las condiciones de la fábrica eran buenas.

“Las cosas se hacían bien, estaba todo en orden. Incluso era una planta, una de las plantas mejores en condiciones de todo”, afirmó.

Para Figueroa, la incertidumbre pasa ahora por encontrar una alternativa que permita afrontar el cierre anunciado y definir qué sucederá con los trabajadores que durante décadas hicieron su vida laboral dentro de la planta.

“Con toda una vida acá, toda una vida dentro de la fábrica”, volvió a remarcar, reflejando el impacto personal que tiene para él el anuncio del cierre.