Los concejales de El Trébol Guillermo Trogolo y Jesica Ledesma se refirieron al anuncio del cierre de la planta de Savencia, previsto para el próximo 31 de marzo, y remarcaron la preocupación por el impacto que la medida podría generar no solo en los trabajadores y sus familias, sino también en el comercio, la economía local y el arraigo de la comunidad.
Ambos dirigentes destacaron la necesidad de aprovechar los seis meses que restan hasta la fecha anunciada para buscar alternativas que permitan que la fábrica continúe funcionando en la ciudad.
Una economía local atravesada por un contexto complejo
Trogolo explicó que desde el Concejo vienen analizando durante el año la situación económica de El Trébol y que el cierre de Savencia se produce en un contexto que ya presenta dificultades para distintos sectores.
“Lo que nosotros vemos es el impacto que tiene para El Trébol y eso es lo que preocupa”, señaló.
En ese sentido, mencionó las dificultades que atraviesan diferentes comercios y sectores productivos.
“Hay comercios que la están pasando bastante mal, hubo algunos comercios que tuvieron que cerrar también o reducir un poco su capacidad de trabajo”, indicó.
El concejal también sostuvo que algunas fábricas atravesaron momentos complejos durante el año, aunque algunas comenzaron a mostrar signos de reactivación.
Para Trogolo, buena parte de estas dificultades responden a un contexto económico general sobre el cual las herramientas disponibles desde el ámbito local son limitadas.
“Desde lo local las herramientas que se tienen para hacerle frente a eso son escasas o prácticamente nulas como para dar una solución a eso”, planteó.
Medidas desde el Concejo
A pesar de esas limitaciones, Trogolo destacó que durante el año se trabajó en diferentes propuestas para acompañar a comerciantes y productores de la ciudad.
Entre las iniciativas mencionó modificaciones en la ordenanza tributaria, propuestas de moratorias por atrasos en obras y servicios y distintos incentivos.
También señaló que se realizaron reuniones vinculadas al compre local y al acompañamiento a comerciantes y productores.
“Muchas veces lo que se puede tener son paliativos a situaciones que son mucho más complejas, pero no hay que dejar de buscar cada una de esas cosas”, sostuvo.
El objetivo, explicó, es que desde el ámbito municipal puedan generarse herramientas que permitan acompañar a quienes atraviesan situaciones críticas.
“Entre todos buscar todas las alternativas”
Por su parte, Jesica Ledesma reconoció que el anuncio de Savencia significó un fuerte impacto para toda la comunidad.
“Para nosotros y para toda la comunidad fue un fuerte golpe esta noticia”, afirmó.
Sin embargo, destacó que los seis meses que restan hasta el 31 de marzo permiten abrir un período de trabajo para intentar encontrar alternativas.
“Creo que estos seis meses que tenemos hacen que venga un proceso largo, pero que a la vez también da tiempo como para poder entre todos buscar todas las alternativas para que el 31 de marzo no se cierren las puertas”, manifestó.
Ledesma contó que ya mantuvo conversaciones con uno de los trabajadores y referentes vinculados a la planta y remarcó la importancia de que distintos sectores puedan involucrarse en la búsqueda de una salida.
El impacto va más allá de los trabajadores
La concejal hizo hincapié en las dificultades que implicaría para las familias tener que trasladarse a otras localidades en caso de aceptar alternativas laborales fuera de El Trébol.
“Sabemos que no es muy fácil ni trasladarse ni irse de la ciudad. La realidad es que ya tenés una vida en la ciudad que elegiste, con un trabajo”, explicó.
En ese sentido, remarcó el rol que tiene el empleo no solamente desde el punto de vista económico, sino también en la organización de la vida cotidiana y el arraigo.
“Siempre el trabajo es ordenador, porque de alguna manera es justamente lo central de la vida de cada uno de nosotros”, expresó.
Búsqueda de posibles alternativas
Ledesma señaló que, además de mantenerse en contacto con trabajadores, el gremio y representantes de la empresa, desde su espacio político comenzaron a transmitir la situación a distintos referentes con los que mantienen vínculos.
La intención es que personas que conozcan la empresa, su funcionamiento y la experiencia de sus trabajadores puedan colaborar en la búsqueda de alguna alternativa que permita sostener la actividad.
“Conociendo la situación, conociendo la empresa, conociendo que hay trabajadores que tienen experiencia y que hoy funciona, también puede llegar a algún tipo de propuesta para que esta empresa siga trabajando”, explicó.
El efecto sobre toda la ciudad
Finalmente, Ledesma remarcó que el eventual cierre no tendría consecuencias únicamente dentro de la planta.
“Es un impacto que no es solo empresarial, no es solo hacia adentro de las familias, termina también siendo un impacto al comercio, a la ciudad, a lo comunitario, ni hablar al arraigo”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que el objetivo es que los distintos actores de la comunidad puedan aportar desde sus posibilidades para intentar modificar el escenario anunciado.
“Muchas veces desde lo local termina siendo muy limitado lo que uno puede hacer, pero sí es necesario que cada uno desde su lugar pueda aportar para que el 31 de marzo tengamos buenas noticias y sea una fábrica que siga trabajando en nuestra ciudad”, concluyó.




