Javier Meyer, tras la tormenta en Las Rosas: “Realmente nunca vi algo así”

El intendente de Las Rosas, Javier Meyer, se refirió a las consecuencias de la fuerte tormenta que afectó a la ciudad y dejó importantes daños materiales, con más de 35 voladuras de techos, árboles caídos y sectores severamente afectados por el viento.

Según relató, el fenómeno tuvo una duración aproximada de diez minutos, pero se caracterizó por ráfagas de viento de enorme intensidad y cambios bruscos en su dirección.

“Una tormenta grande, una tormenta que duró 10 minutos, más no duró, pero fue realmente tremenda la cantidad de piedra que cayó. Y no fue el problema la cantidad de piedra, fue un tornado. El viento fue tremendo”, describió Meyer.

El intendente remarcó que la violencia del fenómeno generó diferencias muy marcadas incluso en distancias cortas.

“El viento cambió, de un lugar a otro, en 20 metros de distancia, destrucción a nada. O sea, fueron ráfagas terribles”, señaló.

Más de 35 techos volados y árboles caídos

Entre las principales consecuencias, Meyer mencionó más de 35 voladuras de techos y una importante cantidad de árboles derribados.

Uno de los espacios que sufrió mayores daños fue el parque San Martín, considerado uno de los sectores verdes importantes de la ciudad.

“Nos hizo un desastre en un parque importante, el parque San Martín. Pero bueno, fuimos recuperando”, explicó.

A pesar de la magnitud de los daños, el intendente destacó que no hubo personas heridas como consecuencia directa de los elementos que fueron desplazados por el viento.

“Tuvimos suerte, porque todo lo que voló no le pegó a un ser humano. Porque era para lamentar víctimas”, sostuvo.

Y agregó: “Había techos completos que se estrellaron en la vereda de enfrente. Si había una persona, chau. O sea, fue muy, muy violenta la tormenta”.

Asistencia inmediata a las familias

Meyer también destacó el trabajo realizado desde el Municipio para asistir rápidamente a las familias que sufrieron daños en sus viviendas.

Según explicó, durante ese mismo fin de semana comenzaron a entregar materiales para que los vecinos pudieran reconstruir los techos afectados.

“Ese mismo fin de semana ya a los vecinos que se le voló el techo los asistimos con los materiales necesarios para que lo hagan nuevamente: perfiles C, chapa, tornillos autoperforantes”, detalló.

En ese marco, señaló que la Provincia aportó 175 chapas, mientras que el Municipio adquirió una cantidad similar. Además, se compraron más de 80 perfiles C galvanizados de 100 por 50 a proveedores locales.

Meyer cuestionó además la utilización de tirantes de madera en algunos de los materiales destinados a las emergencias, al considerar que no ofrecen una base adecuada para la colocación de nuevas chapas.

“Habían mandado con las chapas tirantes de madera, o sea que no es lo adecuado para hacer un techo y todo torcido. Yo entiendo que es lo que se tiene para emergencia, pero eso es imposible usar una chapa nueva sobre una base que no es pareja”, explicó.

El trabajo para recuperar la energía eléctrica

Otro de los puntos que generó mayor preocupación fue el servicio eléctrico. La tormenta provocó la caída de techos sobre un transformador y dejó las líneas afectadas por ramas, chapas y distintos tipos de escombros.

“Los techos enteros arriba de un transformador, las líneas estaban colapsadas con ramas, con escombro de techo, chapas… O sea, un desastre”, describió el intendente.

Meyer destacó especialmente el trabajo conjunto realizado por el Municipio y Bomberos para despejar las líneas y permitir la recuperación del servicio.

“La EPE en primera instancia dice ‘tenemos un mínimo de 48 horas’ y salió la artillería municipal con bomberos a despejar líneas y para las 20:30 de esa noche ya teníamos energía”, relató.

En ese sentido, valoró el esfuerzo realizado durante las horas posteriores al temporal: “El trabajo que se hizo con bomberos y el municipio fue enorme”.

Una mirada sobre el ambiente y los cambios climáticos

Más allá de los daños ocasionados por la tormenta, Meyer vinculó la situación con las transformaciones ambientales y la pérdida de barreras naturales en el territorio.

“No queda básicamente barrera que detenga el viento porque no quedó campo con planta, no hay nada. O sea, estamos generando nosotros un gran cambio en nuestra fisonomía ambiental”, planteó.

El intendente consideró que la ausencia de árboles y espejos de agua modifica la capacidad natural del ambiente para regular las temperaturas.

“Los reguladores naturales son los espejos de agua, son los árboles, los que regulan, los que ecualizan la temperatura”, explicó.

En ese contexto, sostuvo que las variaciones climáticas podrían hacerse cada vez más bruscas, con períodos de altas temperaturas, sequedad y lluvias intensas.

“Y en este caso, yo creo que somos parte del problema”, afirmó.

“Realmente nunca vi algo así”

Finalmente, Meyer remarcó la excepcionalidad del fenómeno y aseguró que tampoco recuerda antecedentes similares entre los habitantes de mayor edad de la ciudad.

“Realmente nunca vi algo así y la gente de Las Rosas que más años tiene, tampoco”, expresó.

La tormenta dejó una importante tarea de reconstrucción y recuperación para la ciudad, aunque el intendente destacó que la respuesta inmediata permitió asistir a las familias afectadas y recuperar rápidamente servicios esenciales.