La actividad textil cayó casi 16% en junio y más de 500 establecimientos cerraron durante el último año

Desde la Federación de Industrias Textiles Argentinas indicaron que el sector permanece en sus niveles más bajos de los últimos tres años y no muestra señales claras de recuperación. Desde diciembre de 2023, la actividad acumula una pérdida de 26.851 empleos registrados

La actividad textil en Argentina registró una caída interanual de 15,9% en junio y acumuló así un retroceso de 24,4% durante el primer semestre del año, profundizando un proceso de deterioro que afectó particularmente al segmento de tejidos y acabados, cuya producción se redujo 36,3%.

De acuerdo a un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (Fita), el desempeño del sector se ubicó muy por debajo del promedio industrial. Mientras la producción textil cayó casi una cuarta parte en el acumulado, la industria general retrocedió 2,2%, una diferencia que también se observó frente al segmento de prendas de vestir, cuero y calzado, que tuvo una baja acumulada de 14,1%.

En este marco, la entidad resaltó que la actividad textil permanece en sus niveles más bajos de los últimos tres años y no muestra señales claras de recuperación.

“Los números muestran que las señales de estabilización siguen sin impactar en la recuperación de la actividad textil y la industria en general. El sector lleva más de dos años resistiendo: perdimos producción, empleo, empresas e inversión. Cada establecimiento que cierra es una capacidad productiva que después cuesta años reconstruir. Por eso pedimos que la transición no destruya lo que vamos a necesitar para crecer. Es imperioso construir condiciones concretas que permitan recuperar la competitividad sin comprometer el orden macroeconómico”, dijo Luis Tendlarz, presidente de Fita.

Durante junio, el sector utilizó apenas 46,6% de su capacidad instalada, 12,5 puntos porcentuales por debajo del promedio de la industria, que alcanzó 59,1%. Aunque el indicador textil mejoró 4,4 puntos respecto de mayo, quedó 3,8 puntos por debajo del nivel registrado un año atrás.

La utilización de la capacidad instalada muestra además un retroceso de más largo plazo: pasó de moverse entre 50% y 60% en 2023 a ubicarse entre 30% y 50% desde 2024, con mínimos cercanos al 30% hacia fines de 2025. Desde entonces, el indicador se estabilizó en torno al 40%.

El menor nivel de actividad tuvo su correlato en el empleo. En mayo, el sector textil, confección, cuero y calzado registró 93.952 puestos de trabajo formales, 1.229 menos que un mes antes y 16.244 menos que un año atrás. Desde diciembre de 2023, la actividad acumula una pérdida de 26.851 empleos registrados.

Así, el rubro textil explicó el 39% de la pérdida mensual del empleo industrial y el 31% de la contracción interanual, una proporción más de cuatro veces superior a la que le correspondería por su tamaño.